Francesco Bagnaia ha explicado que los pilotos no fueron consultados sobre la cancelación de Australia. En sus declaraciones a TNT Sports, recogidas por AS, dijo que habría querido competir pese al frío y recordó otras jornadas difíciles. Aun así, aceptó que correspondía respetar la decisión de Dirección de Carrera.

Su respuesta mezcla decepción por el domingo perdido y tristeza por la despedida del trazado.

Consultar no es trasladar la responsabilidad

La lectura editorial tiene dos planos. Escuchar a quienes van a pilotar puede ayudar a valorar las condiciones de la pista. Pero una decisión que depende también de la capacidad de evacuación no puede resolverse únicamente preguntando a la parrilla si quiere salir.

Conviene distinguir ambas cosas antes de convertir esta declaración en un enfrentamiento. El propio Bagnaia acepta el criterio de los responsables; lo que añade es su explicación de cómo vivió el proceso.

Lo que no sabremos de esta carrera

A todos nos habría gustado comprobar qué podía pasar en una prueba con condiciones complicadas. Sin embargo, una carrera que no se disputa no permite demostrar quién habría acertado con los neumáticos o quién habría remontado.

Nos quedamos con una pregunta útil para futuras jornadas así: cómo comunicar antes y mejor los requisitos que faltan para competir. Eso ayudaría tanto a los pilotos que esperan en el garaje como a los aficionados que siguen pendientes de una hora de salida.