Álex Márquez terminó séptimo en Indonesia, justo detrás de su hermano, y no se fue satisfecho con el ritmo. En las declaraciones publicadas este lunes por AS señala el desgaste del neumático trasero como una de las claves. También deja una respuesta prudente cuando aparece la posibilidad de ayudar a Marc en la lucha por el título: todavía es pronto.

Un neumático que no dio lo esperado

El comunicado de Gresini del domingo ya reflejaba esa decepción. Álex esperaba más con la goma media, reconoce el ritmo de las Aprilia y explica que toca recuperarse de un fin de semana especialmente exigente en lo físico.

La clasificación permite ponerlo en contexto: Bezzecchi, Raúl Fernández, Martín y Ogura ocuparon las cuatro primeras posiciones. Acosta fue quinto; después llegaron las dos Ducati de los Márquez. Álex sumó nueve puntos, aunque el resultado se quedó por debajo de lo que buscaba.

La pregunta por su hermano

En AS resume el balance de Marc con una frase breve: «Marc lo ha salvado». No anuncia ninguna orden de equipo. Su respuesta deja esa conversación para cuando realmente estén juntos en una pelea de carrera.

Conviene quedarse con esa diferencia. Una cosa es que el campeonato esté tan apretado que surjan preguntas sobre ayudas; otra, que se haya decidido cómo actuar. De momento, las palabras de Álex mantienen el foco en competir y recuperar su propio nivel.

Dos puntos antes de Phillip Island

Marc ganó la Sprint y acabó sexto el domingo. Martín fue cuarto el sábado y tercero en la carrera: ambos sumaron 22 puntos durante el fin de semana y siguen separados por dos en el Mundial.

La próxima cita es Australia, del 23 al 25 de octubre. Allí volverá a importar el ritmo de cada Ducati antes de hablar de cualquier estrategia conjunta.