Luca Marini ha terminado antes de tiempo su viernes en Phillip Island. Honda HRC Castrol ha confirmado que el italiano llegó a Australia afectado por un virus y sin la fuerza necesaria para pilotar en un circuito especialmente exigente. Sólo completó dos vueltas en el entrenamiento de la mañana.

Tras consultar con el doctor Ángel Charte y el equipo médico de MotoGP, se decidió que no participara en la Practice de la tarde. La previsión comunicada por Honda es descansar y volver a valorar su estado el sábado por la mañana.

Ausencia de tiempo, no un problema de velocidad

El comunicado explica por qué Marini aparece sin registro en la sesión que daba acceso directo a Q2. Su ausencia no permite sacar conclusiones sobre el rendimiento de la RC213V: el trabajo quedó condicionado por su estado físico.

El piloto ha expresado su intención de regresar el sábado, pero esa voluntad no sustituye la evaluación prevista. A la hora de publicar esta información no hay una confirmación de que pueda completar el resto del gran premio.

La prioridad es poder pilotar con garantías

Desde el punto de vista deportivo, perder la sesión de la tarde complica la preparación. Aun así, nuestra valoración es que una tabla de tiempos dice poco cuando un piloto no puede realizar su trabajo habitual. El dato útil ahora es el próximo parte del equipo y la decisión médica.

Honda ha comunicado una pausa con revisión pendiente. Presentarla como una baja definitiva de todo el fin de semana iría más allá de lo anunciado.